“BLUES”
Del 28 de julio de 2009
al 31 de Enero de 2010
Muestra que recoge setenta
espectaculares imágenes submarinas realizadas por Carlos
Villoch, uno de los fotógrafos más prestigiosos
del mundo en esta especialidad.
Se incluye también una muestra de cámaras submarinas,
de la colección privada de Enrique Dauner, que reflejan
la evolución histórica de este tipo de instrumental.
Además, se podrán ver películas premiadas
internacionalmente de artistas del vídeo submarino,
como Leandro Blanco y la pareja formada por Rafa Gonzalez
y Mayte Sánchez-Girón.
Igualmente, a lo largo de los meses que durará la exposición,
el Museo Marítimo de Bilbao organizará distintas
actividades complementarias tales como proyecciones o conferencias
relativas al mundo de la fotografía submarina.
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La exposición
“Blues” es una ventana a la belleza y a la realidad
del mundo marino. El nombre hace referencia tanto a los colores
de los diferentes océanos como al estado anímico
que provoca la destrucción que se está produciendo
en los mares.
Desde la Antártica hasta los Mares del Sur, los azules
de los océanos y la melancólica llamada de sus
habitantes han quedado registradas en sus fotografías.
Un mensaje común queda claro en sus bellas imágenes:
tanto los grandes cetáceos como los diminutos pólipos
de coral, todos, necesitan ayuda. Es nuestro deber preservar
las maravillas del mundo submarino para las futuras generaciones.
Villoch quiere, a través
de sus espectaculares fotografías, lanzar también
un mensaje de alerta mostrando algunos de los problemas a
los que se enfrentan los océanos.
Es preciso promover en la sociedad un mayor y mejor
conocimiento del mar con el objetivo de concienciarnos a todos
de la necesidad de salvaguardar el mundo submarino para lograr
el equilibrio del medio ambiente.
Bajo ese objetivo final, la exposición que presenta
el Museo Marítimo Ría de Bilbao, con la colaboración
de BBK, está compuesta por cinco secciones que abarcan
temáticas singulares:
1.- El Golfo de Bizkaia.
El Cantábrico es un mar fuerte, como su carácter.
Su oleaje y la abundancia de plancton en el agua suponen un
reto para fotografiar sus fondos. Sin embargo, el colorido
de sus invertebrados e, incluso de sus corales así
como las curiosas especies que lo habitan, producen imágenes
atractivas y desconocidas que únicamente en los últimos
años se han comenzado a difundir por todo el mundo.
2.-
En el Azul. El mar abierto es el hogar de las especies
pelágicas. Las grandes extensiones de océano
son un desierto de vida, a veces; pero, en otras ocasiones,
también son un oasis donde se concentran las especies.
El alimento escasea y las estrategias de caza se han
desarrollado para ser más efectivas. Veloces tiburones,
imponentes ballenas y delfines dotados de sistemas de ecolocalización
son algunos de los encuentros que buscamos en mar abierto.
3.- El Arrecife. El
arrecife de coral es el ecosistema más rico de nuestro
planeta. Su preciso funcionamiento se basa en la interactuación
de las diferentes especies entre sí.
El deterioro de una sólo especie puede romper el frágil
equilibrio de todo el ecosistema, con consecuencias desastrosas
para el resto de animales.
La variedad de formas y colores de los seres que lo componen
ofrecen oportunidades únicas para la fotografía.
Otros tipos de arrecife, de roca o algas, también son
interesantes escenarios donde sumergirse.
Las especies de cada zona tienen características peculiares,
para adaptarse a cada entorno.
4.- Pecios. Sumergirse
en un barco hundido y explorar sus entrañas es como
un viaje al pasado. Es inevitable imaginarse el barco surcando
los mares o el momento del hundimiento.
A menudo, los pecios sirven de arrecifes
artificiales y atraen la vida marina, creando su propio ecosistema.
Los corales encuentran una base donde
adherirse, y los peces buscan refugio en los recovecos del
pecio, atrayendo a la vez a los grandes depredadores.
5.- El Viaje. Aunque nuestros mares pueden
ofrecer buenas oportunidades para la fotografía submarina,
las grandes oportunidades fotográficas se encuentran
a menudo en algunos de los rincones más remotos del
planeta.
Los mares tropicales, con sus aguas
claras y templadas, y sus coloridos arrecifes de coral, son
escenario habitual
de vistosas imágenes submarinas. Islas desiertas o
exóticas culturas son muchas veces la primera visión
al sacar la cabeza tras una inmersión.
En otras ocasiones, la imagen buscada se puede presentar en
las condiciones más hostiles para el ser humano, como
en el Océano Antártico, donde, sin protección
adecuada, apenan sobreviviríamos unos minutos. La fotografía
submarina es un viaje continuo entre tenues luces y sorprendentes
especies, entre las nuevas tecnologías y el arte.
Carlos Villoch
Enamorado del mar desde la infancia,
Carlos Villoch (Bilbao, 1969), dejó su trabajo como
informático en Inglaterra para ir al Caribe a trabajar
como instructor de submarinismo.
Durante los noventa, vivió y trabajó como guía
de buceo y cámara submarino en las Islas Caimán,
Australia y Papúa Nueva Guinea.
En los últimos 15 años ha buceado más
de 6000 horas por los seis continentes, realizando reportajes
para las más prestigiosas revistas internacionales
del sector.
Igualmente, ha organizado numerosas exposiciones de sus trabajos
fotográficos y sus imágenes han sido galardonadas
en los certámenes más reconocidos de Europa,
América y Asia, habiendo ganado el premio al Mejor
Fotógrafo Europeo de Naturaleza Submarina 2008 y Mención
de Honor en el BBC Wildlife Photographer of the Year 2006.
En la actualidad, reside en Getxo,
desde donde dirige su banco fotográfico y organiza
seminarios de fotografía submarina por todo el mundo.
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MUSEO MARÍTIMO RÍA DE BILBAO
Muelle Ramón de la Sota, 1
Bilbao
Tlfno. 94 608 55 00